lunes, 22 de julio de 2013

Resacón en las Vegas




Voy a seguir con las películas que he visto en este último mes no porque yo sea de ver muchas pelis, sino porque es casi lo único que he podido hacer el mes pasado y tengo unas cuantas acumuladas que no quería que se me olvidasen. Que en época de exámenes es más rápido ver alguna película suelta de vez en cuando que engancharme un libro con el que suelo necesitar mucho más tiempo. Una de estas películas que vi para despejar un poco la cabeza fue la de Resacón en las Vegas (The Hangover), que es de la que quería hablar hoy, y que ya llevaba bastante tiempo en el cajón de pendientes porque había escuchado alguna que otra buena crítica y por su buena taquilla que le ha llevado a tener ya varias secuelas.

Como siempre empecemos por el argumento y el trailer:


Historia de una desmadrada despedida de soltero en la que el novio y tres amigos se montan una gran juerga en Las Vegas. Como era de esperar, a la mañana siguiente tienen una resaca tan monumental que no pueden recordar nada de lo ocurrido la noche anterior. Lo más extraordinario es que el novio ha desaparecido y en la suite del hotel se encuentran un tigre y un bebé. (FILMAFFINITY)




Como se puede imaginar por el trailer y por el argumento que nadie se espere una película de una profunda carga intelectual, ni emotiva. Es una peli gamberra, que en más de una ocasión se ampara en el chiste fácil y que explota al máximo eso de 'arrasar' una noche y despertar al día siguiente sin saber ni qué has hecho ni cómo has llegado a tu casa. Aunque los extremos a los que les lleva su noche de cogorza son, por suerte, difícilmente alcanzables por el público medio.

Es el tipo de pelis que alguien puede querer ver en una tarde de risas con amigos, cervezas y palomitas, anticipando una noche de salir de fiesta. Para mí, que vi la película sola en casa mientras comía, me pareció que no era la situación más apropiada para verla. Este es el tipo de peli que gana si la ves con más gente.

Ahora pasemos de lleno al argumento: tenemos a unos personajes muy bien definidos. Por un lado tenemos al novio, que debería ser el más importante de la película porque celebran una despedida de soltero, pero que en lugar de ser un personaje central da lugar a la trama central de la película al desaparecer misteriosamente antes de la boda. Y está claro que una boda sin novio no es una boda, así que el resto tendrán que embancarse en la aventura de encontrar al desaparecido y descubrir qué locuras hicieron el día anterior. ¿Y quiénes son el resto de personajes? Tenemos al calzonazos, que ha mentido a su novia controladora para poder ir a la despedida; al que está deseando dejar a su familia para tener una noche con una carta blanca de juerga y, por último, al que ya viene 'colgao' de fábrica.

Está claro que uno no llega al nivel de despertarse con un bebé, un tigre y un diente de menos en la habitación del hotel y sin recordar nada bebiendo sólo alcohol, así que no creo que sea un spoiler decir que necesitaron cierta ayuda. Tampoco puedo centrarme demasiado en el argumento porque es una película de descubrimiento  ¿qué hicimos anoche? ¡¿que hice qué?! ¿dónde está el novio? y que cada nuevo descubrimiento les lleve a recordar una nueva 'hazaña' de la locura que fue su noche de despedida de soltero. Y los descubrimientos, en general, no defraudan al espectador.

Tenemos que tener presente que es una comedia, y que en este aspecto cumple lo prometido: consigue que te rías con ellos y de ellos, pero no busques nada más en la película, porque tampoco hay un mensaje claro. Al no ser que el mensaje sea que tengas cuidado con lo que bebes si no quieres despertarte con un desaparecido, un tigre y un bebé. Por cierto, el bebé es una ricura.

En la parte positiva diré que es una película divertida y que te deja con ganas de descubrir qué demonios pasó realmente, además de descubrir el paradero del novio desaparecido y que está a punto de no llegar a tiempo a su propia boda. Los personajes están bien delimitados y cada uno cumple su función, aunque sea la de hacer reír con sus tonterías y sus quebraderos de cabeza, así como cierto grado de evolución en los personajes al final.

En la parte negativa diré que algunas de las situaciones no son novedad, que un resacón en las vegas ya pasó antes en los simpson. No es muy diferente de otras películas dirigidas a un público adolescente sobre jóvenes que se emborrachan y se meten en todos los líos posibles. La diferencia, esta vez sí, es que en esto caso no se trata de adolescentes, sino de gente adulta a la que se le presupone cierto grado de madurez, recordándonos que las locuras pueden ocurrir a cualquier edad. Por otra parte muchas de las situaciones en las que se ven envueltos pecan de irreales, por no decir estúpidas e inverosímiles. Aunque es algo habitual en casi todas las películas de comedia de este tipo y tampoco voy a criticarlo demasiado, ya que consiguen cerrar todas las tramas y explicar cada una de las lagunas con las que se despiertan con bastante acierto y dignidad.

Las buenas críticas y recepción de la película han dado lugar a otras dos secuelas, lo que da a entender que, quitando lo buena o mala que haya sido la película, al público le ha gustado. Tal vez no sea mi primera opción si alguien me pide que le recomiende una película, pero creo que sí que la tendría en cuenta en una situación para verla con más amigos y ganas de reírse, como precuela de una noche de fiesta, porque para verla uno solo se puede perder el espíritu de la película.
De puntuación le doy un 3.5 sobre 5


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