martes, 11 de septiembre de 2012

A veces sé dibujar... otras no




Hace mucho que no subía un dibujo y ya tenía ganas de romper esa racha de ausencia. Y como tengo una especial debilidad por lo "vintage" -cómo me gusta cuando me siento integrada en el mundo de la moda- he decidido que voy a subir un dibujo antiguo de mi ordenador. Tal vez tenga que revisar mi concepto de vintage, pero bueno, me encanta abusar del lenguaje y así se queda.

Hice este dibujo en una de esas tardes aburridas en las que buscas hacer tiempo y te entretienes con lo que más tienes a mano. Y en mi caso se limitaba a un folio, un portaminas y una goma de borrar. De un garabato pasamos a unas líneas, a una idea y finalmente un boceto. Y cuando tienes el boceto es como una explosión de ideas a las que tienes que seguir el juego porque suelen llevar a curiosos resultados. No es que fuera ningún dibujo que sobresaliera por especial. Pero por esa época el que yo hiciese un dibujo totalmente original sin basarme en la pose de un foto o algo era bastante raro. Si hay algo que suelen tener en común todos aquellos que les gusta el dibujo es que todos empezando copiando a otros. Y yo, tan acostumbrada a las copias, veía los originales como algo muy lejos de mi alcance. Ver que era capaz de hacer algo nuevo y que no fuese un resultado tan horrible como esperaba fue un pequeño subidón de alegría que me animó a desenvolverme un poco más en ese tema. Así que si cualquier futuro dibujante llega a leer esto yo le animo a que se lance al fabuloso mundo de hacer tus propios dibujos. Sé lo gratificante que es basarse en otro dibujo y la increíble mejora a la que conduce, pero poder dibujar lo que pasa por tu cabeza es mucho más gratificante. Por supuesto habrá muchos fracasos por el camino. Yo los llamo engendros, pero aún así me da pena tirarlos y lo guardo para recordarme que poco a poco he ido mejorando.
A mí el dibujo me gustaba y me gusta, así que espero que cualquiera que lo vea piense que al menos no está tan mal y no se merece la calificación de engendro.


miércoles, 5 de septiembre de 2012

Oh, my beautiful one




Tengo el blog muy abandonado por culpa de las vacaciones, la procrastinación, el dibujo, la lectura y la vagancia en general. Espero que con la vuelta a la rutina también pueda volver a la rutina de llevar al día al blog y tener más cosas interesantes que contar.

No me voy a extender hoy mucho porque sólo quería dejar una canción. No nos engañemos, sólo quería dejar constancia de que todavía recuerdo que tengo blog y que no está abandonado el pobrecito mío. Tengo que hacer un montón de entradas sobre las series que he estado viendo este verano, así tengo algo entretenido que hacer antes de la vuelta de Supernatural y American Horror Story en Octubre.
Pasemos a la canción Silver and Cold, por la banda AFI (A Fire Inside). Reconozco que no puedo decir mucho de la banda, aunque me gustan unas cuantas de sus canciones y, lo que tiene de positivo es que me recuerda a una persona que conocí hace muchos años y que fue algo así como una curiosidad en mi vida. Imagino que todos tenemos canciones que nos recuerden a situaciones, lugares o personas. Y no podemos evitar que cada vez que las escuchamos volvemos a ese punto en que se grabó el recuerdo, como si lo estuviésemos viviendo de nuevo. Yo no tengo demasiadas canciones que me recuerdan a personas, y esta por suerte en ese sentido es una de las buenas, y cada vez que la escucho no puedo evitar la sonrisa.