viernes, 20 de julio de 2012

Juego de Tronos, G.R.R. Martin




Hace ya unos cuantos meses desde que terminé de leer Juego de Tronos de George R. R. Martin. En concreto fue el último libro que empecé a leer el año pasado y el primero que terminé este año. Sé que dije que procuraría escribir cualquier crítica literaria justo después de terminar el libro, pero como no siempre tengo el tiempo o las ganas parece que voy a tener que saltarme mi propia norma. Además, ahora que estoy leyendo el segundo sería difícil hacer la crítica del nuevo sin haber hecho antes la del primero de la serie.

Canción de Hielo y Fuego es el título de presentación de esta serie de novelas, en concreto una heptalogía a la que aún le faltan unos cuantos libros por publicarse. Por curiosidad diré que hay más de un fan preocupado de que al autor, que ya tienes sus muchos años, no le de tiempo a terminar los últimos tomos a tiempo. Y es que sus tomos son lo suficientemente voluminosos como para matar a alguien si le golpeas con uno de ellos en la cabeza. Por precauciones creo que todos estaremos de acuerdo en que es mejor no probar lo de estampar un libro en la cabeza de nadie.
Resumir la historia de esta saga es casi tan difícil como la de resumir cualquiera de los libros sueltos, ya que la cantidad de tramas y de personajes hace que sean terriblemente complejos, pero ¿no es la vida también compleja? La historia, ambientada en un mundo ficticio con tintes medievales, se basa en las guerras que se producen entre diversas familias por hacerse con el control del reino y su "trono de hierro". Con estos tenemos asegurados luchas, ambiciones, traiciones y política en dosis importantes. Por lo que he leído el autor se basó en la Gurra de las Dos Rosas y tiene grandes influencias de otros autores como Tolkien, algo que el propio autor ha citado.


Mi intención era centrarme en Juego de Tronos más que en la saga, así que pasaremos directamente a la sinopsis.

Tras el largo verano, el invierno se acerca a los Siete Reinos. Lord Eddars Stark, señor de Invernalia, deja sus dominios para unirse a la corte del rey Robert Baratheon el Usurpador, hombre díscolo y otrora guerrero audaz cuyas mayores aficiones son comer, beber y engendrar bastardos. Eddard Stark desempeñará el cargo de Mano del Rey e intentará desentrañar una maraña de intrigas que pondrá en peligro su vida... y la de los suyos. En un mundo cuyas estaciones duran décadas y en el que retazos de una magia inmemorial y olvidada surgen en los rincones más sombrios y maravillosos, la traición y la lealtad, la compasión y la sed de venganza, el amor y el poder hacen del juego de tronos una poderosa trampa que atrapa en sus fauces a los personajes... y al lector.

Tenemos una sinopsis de unas pocas líneas para un libro de unas 800 páginas dependiendo de la edición. Sé que una sinopsis no es más que eso, pero se quedan muy cortas para un libro tan completo. Por el tipo de argumento mucha gente clasificará la historia como juvenil, pero para mí está dirigido a un público adulto. Es un libro con una lectura amena y que es muy fácil que te enganche, pero con un argumento y unas situaciones muy crueles. El autor no ha tenido reparos en incluir detalladas escenas de violencia, guerras y sexo. Y es cierto que a día de hoy estamos tan saturados de estos temas que es difícil que nos impresione, pero aun así lo consigue. Tenemos temas tan polémicos como el incesto, asesinatos de niños, violaciones o niños jugando a ser adultos. Porque en el libro, y eso es algo que diverge en la serie, gran cantidad de sus personajes protagonistas pueden considerarse apenas unos críos. Y ver a uno chiquilla de 13 años obligada a casarse y quedarse embarazada puede ser un poco chocante en esta sociedad. No es un libro para una persona que no aguante la violencia que roza lo extremo. Es un libro duro, casi grotesco en algunas escenas, y tal vez lo que lo hace más duro es que es muy realista.
Una de las características del libro es que predominan los diálogos. No tenemos narraciones interminables con miles de detalles, sino personajes que no paran de interactuar unos con otros. Esto tiene la ventaja de transmitir rapidez y credibilidad a la hora de la lectura. También hay que destacar la estructura que siguen los libros, en que cada capítulo se centra en uno de los personajes. Esta estructura hasta ahora sólo la había visto en Drácula de Bram Stoker y tiene sus ventajas y sus inconvenientes. La principal ventaja es que con este método se consigue mantener un nivel de tensión permanente y la posibilidad de abarcar muchos escenarios y personajes diferentes. El inconveniente es que, cuando estás enganchadísimo a la historia de uno de los personajes de pronto te cambian a otro, que también te gusta ¡pero querías saber qué pasaba con el anterior! Y cuando tras unas páginas con el nuevo personaje vuelves a estar enganchado y en el libro ya sólo importa ese personaje ¡a cambiar otra vez! Y eso, señores, puede llegar a ser muy frustrante.
Y luego tenemos a los personajes... personajes a los que sería imposible resumir porque necesitaría una entrada para cada uno ¡y son muchos! Lo que más me gusta es que no hay ningún personaje plano, sino que todos evolucionan a lo largo del libro. No hay ninguno totalmente bueno ni malo, sino que todos son humanos que han hecho cosas mejores y peores. Casi todos ellos tienen que enfrentarse a situaciones que les obligan a cambiar su forma de pensar o de actuar. Y lo hacen. Con el libro se ven obligados a crecer y a hacerse más fuertes. Porque en este libro "Winter is Coming" y en el Juego de Tronos o ganas o mueres. Y todos saben cuál es el destino que les espera si no pueden adaptarse a los cambios.
Como consejo personal al posible futuro lector les diré que no se encariñen pronto de ningún personaje, que aquí ninguno tiene garantizado llegar al final del libro con vida, y que no juzguen a nadie demasiado pronto. Un personaje del que parece que no puedes esperar demasiado puede cambiar mucho a lo largo del libro.
Destaco también los diálogos, brillantes en su mayoría, que te dejarán pensando en más de una ocasión. Este es uno de los libros en que es imposible que no cambie tu forma de ver algunas cosas: sobre el poder, la política, el honor, venganza, amor... Toca tantos temas con tanta perfección que parece que las palabras del libro ya no tienen la finalidad exclusiva de entretenerte, sino que buscan mucho más.
Cada personaje tiene sus características y no hay dos iguales. Todos están perfectamente trazados y son creíbles, también en su forma de hablar, algo que ya es de agradecer. También está la ventaja, para todas aquellas posibles lectoras, de que aquí las mujeres del libro no son simples floreros, sino que juegan un papel tan crucial como el que más.
Me gustaría decir mucho más, pero me temo que si me pongo a hablar se me iluminarían los ojos y no podría parar. Juego de Tronos es uno de los mejores libros que he leído en mi vida, y estoy deseando terminar el siguiente tomo. Si escuchas a cualquier amigo diciendo que ese libro engancha puedo asegurar que lo dice con toda la razón del mundo. Una vez que hayas empezado a leer no podrás parar y necesitarás saber qué le pasa a cada personaje.
¿Una obra maestra? Sin duda, y es algo que ya se le ha empezado a reconocer. Estoy segura que dentro de unos años tendremos a muchos escritores que dirán que esta saga ha sido una de sus principales influencias, igual que ocurre hoy en día con Tolkien.

Mi valoración personal para este libro, que va del 1 al 5, se lleva un merecido 5




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