jueves, 28 de junio de 2012

A la constante universal






 No me gusta hablar de mi vida personal en el blog, aunque antes o después siempre acabo haciéndolo. Prefiero comentar la última serie que he visto, o el libro que he leído antes que contar lo bien o mal que me ha ido un examen o lo mucho que me haya divertido una tarde.
Pero me lo ha pedido una de las pocas personas a las que me cuesta decirle que no y a la que de verdad se lo debo
Y se lo debo porque ha sabido estar ahí cuando otras personas a las que también habría necesitado no estuvieron, o no supieron entender cómo lo estaba pasando.
Esta fue la dedicatoria con la que Cristina, mi mejor amiga, me obsequió en una red social.

No acostumbro a escribir cosas importantes en mi espacio personal, pero hoy voy a hacer una excepción:
Todo comenzó hace mucho tiempo ya... para qué calcular los años, son muchos, pero puedo recordar uno de los momentos estrella que vivíamos juntas: "Los Jueves Sabáticos" esas tardes en las que nos quedábamos solas y veíamos Buffy en esa maldita habitación que ahora vuelves a tener (reconozcámoslo es la peor habitación de la casa, por eso es la más grande, para confundirnos)
Desde esos momentos hemos vivido de todo, y tu carpeta es la mejor prueba del mundo! (yo también quiero una jajaja), hemos reído, hemos tenido fiestas (grandes y grandiosas), HEMOS VISTO SOBRENATURAL, hemos cantado Disney a voces en la casa, me has sacado de quicio con tu optimismo (que da asco)y últimamente hemos llorado demasiado...
Definitivamente en Septiembre soñábamos con un año Genial, y hemos tenido todo lo contrario (KARMA) pero me apetece decirte que sin tí no habría podido con ello, como me sueles decir: "eres la única constante de mi vida" para algunos será algo triste, pero me siento agradecida de que sea así, no todo el mundo puede tener a una AMIGA bipolar que la comprenda.
Esperaremos juntas nuestra próxima vida

Conocí a Cristina cuando todavía estábamos en el instituto, durante un año que coincidimos en la misma clase. Nuestra amistad, junto con la de Alba, surgió de forma natural, como si estuviese destinada a suceder aunque no nos lo hubiésemos propuesto. Por supuesto esta amistad, siguiendo la senda de todo lo que se precie, ha pasado por buenos y malos momentos; algunos verdaderamente memorables y otros en que rozan lo penoso. Supongo que eso es algo de lo que no se libra nadie, que pare eso somos humanos. Y aunque ya teníamos una relación muy estrecha ha sido a partir de estos últimos dos años que nos hemos unido mucho más, hasta el punto de que, como le digo yo a veces cuando mi pilla de buen humor, es la única constante universal de mi vida. Y que esto se lo diga alguien que estudia física tiene mucho mérito. Y es que con Cristina he llorado, he reído, me he enfadado y la he echado de menos los días en que no estaba.
Sé que, como todas las personas, yo también tengo mis días malos. Hay días en que, sinceramente, me cuesta aguantarme a mí misma. En esos días suelo exiliarme voluntariamente a un sitio que esté sola, y la pobre Cristina lo aguanta con paciencia, intentando ayudarme aunque yo sea la cosa más desagradable y huraña que exista. Y eso es algo que aprecias mucho, tal vez no en el momento en que estás enfadado, pero sí cuando se te ha pasado.
Teníamos, como dice ella, nuestros jueves sabáticos, en que veíamos los capítulos de Buffy. Ahora hemos cambiado Buffy por Supernatural, pero es cierto que cualquier serie nos vale. Cristina es de las pocas que entiende mi pasión por las series, y es una muestra más de somos muy parecidas. También tenemos nuestros momentos de cantar a voz en grito Disney (algún día lo haremos en el tren, bus o donde haga falta) o los "necesito un abrazo" que de vez en cuando nos decimos.
Y es verdad que este año no ha sido nuestro año. Muchas cosas han salido justo al contrario de como planeábamos, pero siempre hemos tenido la una a la otra para ayudarnos. Supongo que lo princpial es que yo he sabido entenderla y ella a mí. No importan los motivos por los que te sientas mal o que no los compartas,  eso es lo de menos. Lo importante es el sentimiento, que es lo que te desetabiliza. Cristina ha tenido sus preocupaciones y yo las mías, pero las dos hemos sabido entender cómo se sentía la otra, y eso es lo importante.
Seguiremos luchando contra el karma, quejándonos de la suerte y diciendo que ya vendrán tiempos mejores. Y espero, sobre todo, que sigamos siendo amigas en esta vida y en todas las que vengan. Porque sí, hemos llegado a la conclusión de que en vidas pasadas también hemos sido amigas, familia o lo que hiciese falta.
Muchas gracias, Cris, por estar siempre ahí. Significa muchísimo para mí.
Termino con una de nuestras tantas canciones :)





miércoles, 27 de junio de 2012

Los cuatro Jinetes del Apocalipsis (soneto)



Desaparezco casi un mes y vuelvo con el soneto más raro de los pocos que he escrito en mi vida, los cuales todavía se cuentan con los dedos de la mano. Dicen que es soneto, como dirían a Violante, porque son 14 versos endecasílabos. Y ya se conoce el dicho: si rima como un soneto y tiene los versos de un soneto es que es debe de ser un soneto.
Teóricamente sí, es un soneto, pero es un soneto muy extraño. Y es extraño por la temática y por la forma ¿y cómo puede ser un soneto raro por la forma, si es la misma para todos? Me gustaría contestar, pero es que tampoco termino de encontrar el porqué. Y de la temática... es una temática como otra cualquiera. Si otros rezan al amor, a la naturaleza o a la mujer de su vida yo hoy le escribo ¿al final de los tiempos? Insisto en que el apocalípsis debe ser un tema tan bueno como cualquier otro. Que en este blog no se toleran las discriminaciones de ningún tipo ¡ni siquiera para los cuatro jinetes que planean traer el fin del mundo!

Ahora ya en serio, no tengo ni idea de dónde ha salido este soneto. Podré ampararme, eso sí, en que llevo todo el mes de exámenes, y así se podría decir que la "temática" casi le viene a cuento. Si no siempre podré argumentar que Supernatural es una de mis series, y que siendo un argumento tan recurrente era una progresión natural que antes o después hablase sobre el tema. Mi último recurso es decir que tenía insomnio de esos de los importantes. Esos en que se te junta la hora de dormir con la de tener que despertar. Y a las 6 de la mañana, con no sé cuántas horas sin dormir (porque prefiero no contarlo, no sea que me lleve un disgusto), la cabeza divaga por zonas extrañas llegando a temas aun más bizarros.

Por si hay alguien que quiera saber más sobre el tema de Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis resumiré diciendo que son los cuatro caballeros que, una vez iniciado el Apocalipsis, traerían las plagas que asolarían al mundo. Cada uno de ellos está asociado a un color del caballo. El primero, el blanco, representaría a la victoria o el triunfo, que en este caso correspondería al Mal o anticristo. El segundo es el rojo, cabalgado por el jinete de la guerra. En tercer lugar estaría el negro, representando al hambre. Por último tendríamos al cuarto jinete, la muerte, cabalgando un caballo de color pálido o amarillo verdoso.
Para no divagar más sobre el tema -aunque a mí me resulta un tema de lo más interesante- dejo ya el soneto raro de la discordia y del sueño de una noche de insomnio.


Sonidos de jinetes y trompetas

de un blanco que cabalga a la Victoria.

Aferren la piedad en su memoria

frente al mal anunciado por profetas.



Con el rojo comenzarán las grietas

de la Guerra presagiando su gloria,

borrando el bien en su paso a la historia,

con sufrimientos como únicas metas.



Será negra la desesperación

y el llanto por el Hambre contenida

de las almas suplicantes e inertes



Pálida será la última visión

que se cobre finalmente la vida.

Apocalipsis y su rey: la Muerte.


lunes, 11 de junio de 2012

Recuerdos imprevistos



Esta tarde, haciendo limpieza por una de mis tantas carpetas en busca de unos apuntes, he encontrado por casualidad una hoja cuadriculada y escrita que no recordaba ni que se estuvies ahí. Pensando que tal vez merecía un viaje a la papelera, o una vida reciclada como hoja en sucio, me he puesto a leer lo que tenía escrito. Se trataba de una pequeña poesía, en concreto de un romance con unos cuantos años a sus espaldas. Creo que debo haber puesto una sonrisa de esas nostálgicas cuando lo he leído y he recordado por qué lo escribí. Y es que ese poemilla fue una de esas tantas tareas que te mandaban en el insituto para la clase de lengua y literatura.
¿Y por qué un romance? Porque nuestra profesora consideró que obligarnos a escribir algo más complejo "sin que saliese de lo más profundo de nuestra persona" era algo así como una tortura para nosotros y una afrenta a la literatura con el posible resultado de nuestras criaturitas.
Por supuesto mi resultado fue una poesía bastante tonta, y que sólo buscaba su objetivo de ser considerado romance y que la profesora diese su aprobación. Pero he recordado que cuando lo escribí no tenía tantas preocupaciones, era mucho más optimista, más ingenua y más feliz. Me gustaría volver a esa época, al día exacto en que lo escribí, y cambiar muchas de mis decisiones. Sé que aunque lo pudiese hacer cambiaría los lugares y las personas, pero seguro que cometería los mismos errores antes o después. Sería la misma obra en un escenario diferente. Tal vez, si lo pienso mejor, lo que quiera es quedarme indefinidamente en esa época de mi vida; o poder empezar tantas veces de nuevo que llegue a un punto en que me canse de los mismos errores de siempre y quiera cometer otros nuevos


La lírica no es lo mío,
Soy sólo una principiante.
Cómo puedes pretender
Que los versos siempre avancen
Y, con más suerte que nada,
Te rimen más adelante.
Pues no hay palabra en el mundo,
Ni de aquí ni hasta los Andes,
Que puedan por una vez
Terminar este romance.

domingo, 10 de junio de 2012

I only did what I thought was truly right



Tengo el blog mucho más abandonado de lo que me temía. Y eso que me temía no hacerle ni caso por culpa de los exámenes. Definitivamente este es un mes muy malo. Y como este fin de semana he tenido que tragar -además- todo el tema del rescate a España, que es algo que a mí me pone histérica, puedo decir que mis nervios están alcanzando cotas de presión que empiezan a ser peligrosas.
Y como necesito tener la sensación de que hago un poquito de caso al blog -aunque sólo sea un poquitín- quiero compartir la canción que no paro de escuchar desde hace un par de semanas Five Finger Death Puch - Remember Everything

Una vez leí que escuchas la música "que necesitas sacar de tu cabeza" o algo similar. Supongo que me siento demasiado identificada con esa canción y por eso me gusta tanto. Tal vez tenga la extraña idea de que si la escucho lo suficiente todos esos pensamientos se convertirán únicamente en la letra de una canción.
Sé que es una entrada cortita y sin demasiadas pretensiones. Y después de tanto tiempo sin decir nada se queda demasiado pobre, pero espero sacar tiempo suficiente para terminar de leer La Conjura de los Necios y dedicar una entrada a una persona que ha sido un gran apoyo en mi vida