domingo, 29 de abril de 2012

Los Juegos del Hambre, Suzzane Collins




Con unos días de retraso aquí tenemos una nueva reseña de un libro, en concreto el nuevo fenómeno literario de Los Juegos del Hambre de Suzanne Collins y del que recientemente tenemos una película que yo tengo muchas ganas de ver. Y si soy sincera, hasta que no empecé a ver la publicidad de dicha adaptación ni sabía que existían los libros, lo cual es una lástima. Aunque tenía unos cuantos libros empezados me aventuré también con este porque quería tenerlo terminado antes de ir al cine y tener la mejor perspectiva posible, que siempre he tenido una extraña afición de criticar todos los cambios de las adaptaciones y no quería privarme también de esta. No me entretengo mucho más en esta particular introducción porque lo interesante de esta entrada es la  joyita literaria.


Empezamos, como siempre, con su sinopsis:
Es la hora. Ya no hay vuelta atrás. Los juegos van a comenzar. Los tributos deben salir a la Arena y luchar por sobrevivir. 
¡Que empiecen los Septuagésimo Cuartos Juegos del Hambre!
Un pasado de guerras ha dejado los 12 distritos que dividen Panem bajo el poder tiránico del “Capitolio”. Sin libertad y en la pobreza, nadie puede salir de los límites de su distrito. Sólo una chica de 16 años, Katniss Everdeen, osa desafiar las normas para conseguir comida. Sus prinicipios se pondrán a prueba con “Los juegos del hambre”, espectáculo televisado que el Capitolio organiza para humillar a la población. Cada año, 2 representantes de cada distrito serán obligados a subsistir en un medio hostil y luchar a muerte entre ellos hasta que quede un solo superviviente. Cuando su hermana pequeña es elegida para participar, Katniss no duda en ocupar su lugar, decidida a demostrar con su actitud firme y decidida, que aún en las situaciones más desesperadas hay lugar para el amor y el respeto.
La historia continuará... la segunda entrega de la trilogía
Ganar significa Fama y riqueza, perder significa la muerte segura... 

Un libro juvenil. El argumento de jóvenes luchando a muerte por órdenes del gobierno que ya hemos visto, por ejemplo, en Battle Royale o La larga marcha... Hasta aquí no hay nada que llame especialmente la atención. Pero luego están sus personajes, el hecho de que sea una novela distópica y que se hayan basado en el mito del minotauro. Y a mí, con esas tres cosas, ya me han ganado de sobra. Y si encima me dan después un libro de esos que te da pena terminar no puedo aspirar a pedir más.
Si hay algo por lo que destaca la historia es por su personaje protagonista, Katniss Everdeen, el tributo femenino del Distrito 12. Tenemos a una joven de 16 años luchadora, valiente, que le importa la familia y su amigo Gale, sabe sacar fuerza de donde parece imposible y toda una larga lista de buenas cualidades. Pero ante todas su cualidad es ser humana, no una heroína. Tiene una relación tensa con su madre, le cuesta confiar en la gente y su espíritu de lucha está ahí porque la vida no le ha dado otro remedio que encontrarlo o morir. No es perfecta y tiene claro que la muerte está esperando. Es un personaje perfectamente trazado, con sus cosas buenas y malas; sus inseguridades y sus aciertos.
Aunque sea una novela con pocos personajes todos ellos están muy bien trazados, lo que ya es algo de agradecer. También tengo que destacar el personaje de Peeta, el tributo masculino más conocido como "el chico que huele a pan". La perspectiva que tenemos sobre Peeta está siempre tamizada por la opinión de Katniss, lo que va descubriendo de él a lo largo de la historia y lo que siente por él, que son muchas cosas y no todas buenas. Como gran parte del misterio del libro se centra en la relación de los dos personajes no puedo revelar mucho más.
Aunque se trata de un libro juvenil la temática hace que tenga cierto tintes más propios de una novela para adultos. No dejan de ser un grupo de niños obligados a matarse entre sí para complacer al gobierno y entretener y someter al pueblo. No voy a decir que la novela sea especialmente violenta, y no se recrea en las partes más sangrientas, pero siempre hay alguna escena que te puede dejar alguna sensación desagradable. También relatan las duras condiciones de vida a la que tienen que enfrentarse también fuera de los juegos, donde el hambre reina a sus anchas. No es un libro tan cruel como otros que he leído, pero sí tiene partes duras y eso es algo a tener en cuenta si no te gusta ese tipo de literatura.
La lectura es amena y mantiene interés de principio a fin. El ritmo es rápido, tal vez en algunas ocasiones lo sea demasiado, y las descripciones que utiliza son precisas y eficaces, sin dar la sensación de que sobran unas cuantas. El libro sabe contar todo sin que tengas la sensación de que te falta algo o de que es una lectura tediosa y repetitiva. En ese aspecto la autora ha sabido manejar muy bien la estructura del libro; y la facilidad en la lectura es algo que siempre se agradece.
Por otra parte comentaré que aunque el libro forma parte de una triología (los dos libros restantes aun los tengo pendientes) el final de este primer libro podría considerarse como cerrado. Espero poder sacar pronto el tiempo necesario para seguir sorprendiéndome con los dos libros restantes y ver esa película que tengo pendiente.
Los Juegos del Hambre ha sido uno de los libros que más me ha gustado últimamente y que, evidentemente, recomendaría a cualquiera que me preguntase. Por eso en mi escala de valoración personal del 1 al 5 se va a llevar un 4,5... me temo que el 5 se lo llevará una obra maestra de la literatura =)




miércoles, 25 de abril de 2012

Se acabó el pacifismo



Se acabó.
La fiesta ha terminado y ahora nos piden a todos aquellos que no hemos sido invitados que recojamos el destrozo de sus juergas y sus atropellos. Con esa sonrisa burlona de quien se cree superior nos miran y nos lo ordenan, a la vez que nos exigen que les agradezcamos el poder haber escuchado el eco de su vergüenza, algo mucho más allá de lo que, al parecer, podíamos aspirar. Y siguen con su perfecta máscara de inocencia y pulcritud mientras nos dicen que de no hacerlo nos tendremos que enfrentar al desastre y a la miseria aun mayor de la que ellos nos condenan... como si el sol no fuese a salir mañana o el planeta vaya a dejar de girar porque ellos lo piden. Porque en su delirio de grandeza han llegado a creerse el abogado, juez y verdugo.
Y tienen razón en una cosa: se acabó.
Se acabó mi paciencia y mis ganas de aguantarlos. Se acabó eso de agachar la cabeza con cada nueva ley que nos hunde más en el fango. Se acabó el miedo y el dejar que atropellen todos esos derechos por los que nos precedieron lucharon y arriesgaron. Ahora es nuestro turno de arriesgar y de luchar. Porque esto, más que una crisis, es un cambio de sistema. Y yo no pienso dejar que ese cambio me lo impongan otros que detrás de una persona sólo ven cifras.

"Os dieron a elegir entre el deshonor o la guerra, elegisteis el deshonor y tendreis la guerra. "

 Porque quiero un mundo que sea justo, no la parodia a la que hemos llegado. Y si quieren guerra por mi parte la tendrán. Como ya he leído hoy: "Quien siembra vientos recoge tempestades, vosotros habéis sembrado tempestades, huracanes, ¡tornados!… estáis siendo, de hecho, los mejores inversores… vosotros que sois tan listos, ¡haced cálculos de cuánto os va a rentar tanta estupidez y codicia!"

martes, 24 de abril de 2012

Here in my garden of Shadows

 
 
Una nueva entrada y seguimos con la música. Esta vez me he decantado por una canción basada en una poesía de paternidad confusa y conocida por estar incluída en la película Hocus Pocus, una de esas películas que todos hemos visto alguna vez de niños. Se trata del poema Come Little Children y nuestros posibles candidatos a su autoría son el famoso Edgar Allan Poe y John Debney, compositor que participó en la película que hizo conocida a esta cancioncilla. Además de la versión de Sarah Jessica Parker hay muchas más en internet. Y la que más me gusta, mucho más que la original, es la siguiente:
 
Come little children
I'll take thee away, into a land     
of Enchantment
Come little children
the time's come to play
here in my garden
of Shadows
Follow sweet children
I'll show thee the way
through all the pain and
the Sorrows
Weep not poor children
for life is this way
murdering beauty and
Passions
Hush now dear children
it must be this way
to weary of life and
Deceptions
Rest now my children
for soon we'll away
into the calm and
the Quiet
Come little children
I'll take thee away, into a land
of Enchantment
Come little children
the time's come to play
here in my garden
of Shadows

sábado, 21 de abril de 2012

And say the last goodbye




Hace mucho que no incluía entre las entradas una canción, y como no me gusta dejar las cosas tanto tiempo olvidadas y hoy estoy avariciosa he decidido decantarme por dos canciones... vale, confesaré que es porque no puedo escoger entre las dos, que una ha sido siempre un poco indecisa.
Aunque me gustan muchos estilos musicales mi grupo favorito es Breaking Benjamin, al que descubrí por casualidad en youtube y fue lo que muchos llamarían "amor a primera vista" -en la vida real no existe, no pierdas el tiempo buscándolo-. y desde entonces es un grupo que no falta allá donde vaya. Os dejo con las canciones, que hoy parece que no estoy muy habladora y son mucho más interesantes de lo que yo pueda contar. Tal vez con un poco de suerte más gente se anime a escuchar más canciones del grupo.

- Breath








- Anthem of the Angels



lunes, 16 de abril de 2012

La Marcha Zombi, Max Brooks

 Llevo ya bastante tiempo queriendo incluir en el blog las críticas de varios libros, así que con esta entrada daremos la bienvenida a esta nueva sección. En un principio mi idea era hacer la reseña de algunos libros que he ido leyendo a lo largo de mi vida y que me han gustado especialmente; pero he pensado que sería mucho más provechoso si realizo la crítica del último libro que haya leído ya que así podré reflejar mucho mejor la primera impresión y no me limitaré a unos pocos escogidos. 
No es exactamente el último libro que he leído, pero lo terminé la semana pasada y me ha parecido un libro tan bueno como cualquiera para empezar. Se trata de La Marcha Zombi del autor Max Brooks.


Empecemos con su sinopsis:

BROOKS mantiene intacto su talento desbordante y su capacidad de sorprendernos y lo demuestra con estas cuatro visiones del universo zombi: «El desfile de la extinción», la guerra entre zombis  y humanos vista por unos vampiros que ven con alarma cómo se están quedando sin alimento; «Gran Muralla», donde una China despótica trata de hacer frente a la invasión zombi reclutando forzosamente a gente para reconstruir la Gran Muralla; «Steve and Fred» un relato de doble filo que desafía las fronteras entre realidad y ficción, y «Cierre, S.L» una entrevista a un terapeuta danés que, tras la plaga, «recupera» psicológicamente a quienes no se atrevieron a matar a familiares infectados.
Nos encontramos con un libro muy cortito, tan sólo 144 páginas que se leen en una tarde y que, precisamente por lo escaso de su longitud, te dejan con la sensación de que te falta gran parte de la información. Aunque es independiente de otro libro del autor, Guerra Mundial Z, está claro que ambos están muy relacionados y que siguen el mismo estilo. Todas las historias están contadas a través del punto de vista de uno de los personajes, que es el que nos relata su experiencia y cómo ha vivido la invasión zombi: locura, resignación, valentía, el deseo de desaparecer... ningún personaje sentirá lo mismo que el anterior.
Si tengo que destacar una de las historias me quedo sin duda con la primera "El desfile de la extinción", el resto me han dejado la sensación de que se quedaban muy atrás en todos los aspectos. Me ha resultado muy interesante presentar la perspectiva de desaparecer frente a algo contra lo que no puedes hacer nada y que tampoco te supone una amenaza física directa. Porque los humanos están demasiado ocupados pensando en no ser comidos como para darse cuenta de que se extinguen, algo que no les pasa a los vampiros que tienen todo el tiempo del mundo para ver cómo los zombies los ignoran y se comen a los humanos como una plaga que no ve que eso también les acerca al final. En esa historia el autor juega con los equilibrios de la naturaleza, el dilema de saber que ya es demasiado tarde para actuar cuando "podías haber hecho algo" y el drama de reconocer que ya has perdido y sólo te queda esperar el final. 
Pero si no contamos esta primera historia el libro se queda bastante pobre y seguramente no lo recomendaría. Se deja leer, pero tampoco puedes pedirle más porque no te lo va a dar. Ahora que está tan de moda el tema de los zombies y del autor de Guerra Mundial Z esperaba algo más. Esperaba cuatro historias del nivel de la primera de ellas y tan sólo he encontrado una; tal vez dos si incluyo la sorpresa de la tercera, "Steve and Fred", y que relata la parte más terrorífica de la invasión. El resto te dejan con la sensación de no entender qué está pasando ni cuál es el propósito de sus acciones. 


En mi escala de valoración personal del 1 al 5 le pongo un 2,5.








jueves, 12 de abril de 2012

Debería retomar el manga...




Cuando empecé a dibujar el estilo que más me gustaba era, con diferencia, el manga. Me sentía cómoda con él y pronto me hice a sus proporciones, sus grandes ojos y sus estilizadas figuras. Incluso a día de hoy me sigue gustando, pero poco a poco lo he ido abandonando hacia un canon más europeo y unas proporciones más realistas... aunque ya me gustaría que fuesen realistas del todo. Por eso al encontrar este dibujo me ha hecho gracia recordar cuando era incapaz de dibujar otra cosa y he decidido que tengo que darle otra oportunidad a este estilo que ya lleva demasiado tiempo en las sombras.
Estos personajes pertenecen al anime Tsubasa: Reservoir Chronicle, pero si alguien conoce algo sobre Clamp sabrá que tienen tendencia a reciclar personajes y que podemos encontrarlos en otros animes del grupo.


martes, 10 de abril de 2012

Los microrrelatos están de moda, sólo que aun no lo sabes





Hace un par de entradas publiqué varios microrrelatos que escribí para un concurso de la Universidad de Salamanca. Podías incluir un máximo de tres, pero como al final hice alguno más y a mí no me gusta discriminar a nadie dejo los dos que faltaban para completar mis literarias tardes. Espero que les guste a cualquier posible lector que llegue aquí.


El pasajero
Aun recuerdo el viaje de tren en que acabé hablando con un desconocido que se sentó a mi lado. Ahora ya no importa el destino ni mucho menos el motivo que me obligó a subir a ese tren, pero recuerdo cada palabra que le dije. Le conté toda mi vida, incluso aquella parte que jamás me había permitido contar a nadie más. Él se marchó conociendo mis esperanzas, mis fracasos y todos los anhelos que me permitía desear pero no tener. Se fue llevándose mi parte más humana y mi parte más oscura.
Se fue con todo.
Y aun creo que el destino de ese viaje era hacia mí mismo y que el desconocido que me escuchaba con paciencia y sin opinar era yo.


Antes de que acabe el día
El dolor le nubla la vista y no puede gritar porque hasta eso supone demasiado esfuerzo. Empieza a marearse y su cuerpo, que ya acaricia la inconsciencia, termina por dejarse caer al suelo. Sabe que está abandonado a su suerte y que es difícil que llegue con vida al día siguiente, pero en su entrenamiento también le prepararon para morir, o eso quiere creer mientras ve la locura reflejada en los ojos de su captor.


domingo, 8 de abril de 2012

Días de dibujos nuevos y antiguos

Éste es -como no- un dibujo bastante antiguo que he encontrado en una de mis tantas tardes perdidas frente a un ordenador y el escáner. Y como está visto que si no subo algo que lleve eones en mi ordenador de vez en cuando entonces no soy feliz aquí tenemos el de este mes.

Por si alguien no le conoce se trata de Lelouch, uno de los personajes protagonistas del anime Code Geass (muy recomendable). Si hay algún motivo por el que tengo cariño a este dibujo en particular es porque fue el primero que conseguí entintar con mi tableta digitalizadora y eso le convierte en un pequeño logro personal.
Lo que me recuerda que después de esa tarde de dibujos escaneados la lista de pendientes está próxima al infinito... en un punto cercano al de mi vaguería...

sábado, 7 de abril de 2012

Microrrelatos





Hace poco ha concluido el concurso de microrrelatos de la Universidad de Salamanca.  La verdad es que no tenía demasiada intención de participar, pero finalmente terminé por animarme. No esperaba mucho de mis microrrelatos, ni tenía especial ilusión por ganar porque para mí el premio fue el ser capaz de escribirlos, así que sólo puedo dar mi enhorabuena a los ganadores por su trabajo y animar a más gente a participar en próximos concursos.
Estos fueron los míos:

Deseos
Sonría y tenga la vida perfecta. Sueñe con lo que siempre quiso ser y diga todo lo que alguna vez pasó por su cabeza. Viva la felicidad más absoluta a la que alguien pueda aspirar.
Después despierte.

El cuento de la rutina
A través de la ventana veía como cada día cruzaba la calle con aspecto cabizbajo y las manos metidas en los bolsillos, mirando nervioso hacia todas las direcciones. Y cada día se imaginaba el motivo que lo llevaba por ese camino.
Nunca pensó que, mientras divagaba, una persona cruzaba la calle preguntándose cómo sería la vida del tipo que cada día lo veía pasar a través de una ventana.

Anhelo
Fue sólo un suspiro apenas contenido, pero si tuviese que definirlo diría que era el beso que nunca fui capaz de darle.


domingo, 1 de abril de 2012

Las cosas que no olvidas




No recordaba esta historia, pero haciendo repaso por las redes sociales he vuelto a reencontrarme con ella y he vuelto a recordar por qué la escribí. Como he dicho alguna vez no suelo escribir fanfics, pero alguno que otro ha caído. Este surgió por un reto de un foro en el que había que hacer un oneshoot de Harry Potter en que la pareja  principal fuese Harry/Draco... y ésto fue lo que surgió. Cuando lo escribí creo que no había ni salido el sexto libro, así que hay muchas cosas que ahora mismo no cuadran. No es que sea especialmente bueno; pero me ha hecho ilusión volver a leerlo.
Por supuesto, si la pareja te incomodo o es un tema que no te gusta aconsejo que no lo leas.


Le quiere.

No sabe como ha llegado a eso, pero es lo único de lo que está seguro. Le quiere y todo lo demás le da igual.

Miente.

Si todo lo demás le diera igual el “le quiere” no sería sólo un pensamiento, sería un hecho. Pero no consigue pasar a los hechos. Todo se queda en el “si tan sólo no fuera él…”, “si fuera capaz de decírselo…”. Pero nunca consigue terminar las frases, si supiera como terminan las cosas serían mucho más fáciles. Una vez más nada en su puta vida puede ser fácil.
Ahora mismo la profesora Trelawny le diría algo así como “yo ya lo había predicho” y él se quedaría con ganas de practicar con ella el Avada Kedavra. Y lo peor sería descubrir que no sería capaz de realizar esa maldición, porque él es el puto niño que vivió y como tal parece destinado a no ser feliz nunca.

Le ve andar por los pasillos. Él es la elegancia pura, la misma presencia de una estirpe que vivió tiempos mejores y que ahora se a unas costumbres arcaicas que el progreso intenta aniquilar. Él es eso, es el príncipe azul que salen en los cuentos infantiles, el príncipe decadente que se cree que porque llegará a rey tiene derecho a todo. Él es un príncipe. No el príncipe de Slytherin, ni el príncipe de un reino que no existe. Es simplemente su príncipe. Y ahora no sabe si debe sentirse como un súbdito o sentir odio hacia él.

Un insulto, él responde. Hasta aquí no hay nada nuevo, si hubiera sabido lo que iba a ocurrir después seguramente habría pensado que su vida no era tan mala.

Estaba destinado a ello, o vivía uno o el otro, y él no se iba a dejar matar tan fácilmente. Dolor, muerte, pérdidas… y en el fondo de toda aquella desgracia había una última cosa, vida. Estaba vivo y debía dar las gracias por ello, y pensó en eso hasta que lo vio a él llorando por sus propios fantasmas.

***
Rubio manchado de sangre, ojos vacíos y sin vida. Dos cuerpos tendidos en el suelo, ambos parecidos, ambos diferentes. La calidez de ella, la frialdad de él. Sus padres muertos y tendidos en el suelo era una imagen que siempre le perseguiría en sus pesadillas.

Solo.

Siempre lo había estado y siempre lo había sabido. Sus padres no habían sido los mejores, pero al menos estaban. Lo que sentía ahora no era nada comparado con esa sensación de no recibir el suficiente cariño en su infancia. Ahora se sentía tan vacío, como si no tuviera nada ni nadie por lo que seguir adelante. Era como una angustia que le quemaba por dentro. Culpaba a sus padres por haberse ido y se culpaba a si mismo por seguir con vida.

Lo que le siguió a continuación fue una peregrinación entre juzgados y abogados, amenazas de la expropiación de bienes y, sobre todo, ver como esa sensación de vacío no sólo parecía acomodarse perfectamente en él, sino que parecía que cada día crecía más y más. Crecía tanto y tan deprisa que supo con seguridad que un día terminaría por matarlo.

***

Después de la guerra llegó la felicidad, y con ella llegó una boda. Lágrimas de alegría, promesas de amor eterno, y para él la promesa de que antes de terminar el verano va a conseguir olvidarse de Draco Malfoy y de su cara llena de lágrimas.
Ceremonia larga y aburrida, y hay una chica que no deja de mirarlo. Pelirroja, bonita, piel pálida cubierta por algunas pecas que le añaden cierta inocencia a su imagen. Debe ser familia de Ron, se dice. Ron es como mi hermano. Ellos son como mi familia... Pero la chica no deja de mirarlo, y él sabe que si quiere olvidar a Draco.
La ceremonia termina, llega el banquete. Todo perfecto, todo bonito y todos felices. Ahora el novio ha sacado a bailar a la novia, pero él ya no lo ha visto. Hace un rato que se ha perdido con la chica pelirroja y que ha dejado de pensar en la boda. Sus manos se cuelan por debajo de su ropa y la acaricia donde puede. Ella no se resiste y suspira bajito de vez en cuando, pero él no disfruta tanto. No puede evitar pensar en que la chica sería mucho más guapa si su larga cabellera pelirroja fuera más corta y rubia, y si esas pecas que antes le parecían tan atrayentes ahora no estuvieran. Todo estaría mejor si esa chica fuera Draco Malfoy, porque es ahora estando con otra persona cuando se da cuenta de que no puede simplemente olvidarlo. Porque Draco forma parte del pasado que quiere olvidar, pero el pasado siempre te persigue hasta alcanzarte, y Draco hacía mucho tiempo que lo había alcanzado a él.
La chica gime y él piensa en la persona que ama. Tal vez si supiera que no está pensando en ella la chica se enfadaría, o tal vez le diera igual porque ella también está pensando en otra persona. Ahora sobran los sentimentalismos, su cuerpo se lo dice, se lo grita. Le grita que necesita llegar al orgasmo pronto, y que si no es con Malfoy esa chica sirve igual. Cuando se corre no puede evitar gritar su nombre. “Draco”. Ha salido de su garganta sin poder contener las palabras. Mira al cuerpo debajo de él esperando encontrar disgusto, enfado o asco, sin embargo no encuentra nada y entonces lo comprende. Ella también ha dicho un nombre, un nombre que no es el suyo. Se sonrojan y se visten sin mirarse. No hay una despedida cuando se marchan, ni siquiera hay un “al menos nos hemos divertido”, solamente se marchan y esperan no volver a verse nunca.

El verano continúa y con él las promesas de que verdaderamente va a olvidarlo. Al calor inaguantable se le sumaba el sexo esporádico por desahogo y por desesperación. Sus amigos le dicen que las cosas no puede seguir así y él les convence de que va a cambiar, y que su próxima relación va a ser estable y no sólo de una noche. Ellos le creen y no comentan más durante unos días hasta que ven que las cosas no cambian. Vuelta a la misma historia. Siente envidia al verlos besarse y al ver como hay veces que parece que las palabras sobran entre ellos. Porque aunque suene jodidamente cursi él también quiere ser capaz de mirar así a Draco y obtener esa misma mirada en respuesta.
A veces se enfada cuando piensa así y se dice que deje de soñar. Otras veces le da igual y se permite soñar todo lo que quiere. Sueña que él y Draco son felices, que Draco le ama y que lo que hay en su cara no son lágrimas, sino una sonrisa de felicidad dedicada solo a él. Sueña tanto que hay veces que sus sueños terminan con él mismo masturbándose en la ducha y pronunciando el nombre de Draco como una letanía continua y sin final.