martes, 27 de marzo de 2012

En un reino junto al mar



 Hace ya bastante tiempo desde que hice este dibujo, y en consecuencia también hace bastante desde que espera a pasar por el ordenador. El problema es que tardo mucho en este último paso, por lo que he decidido traer el dibujo en su versión en papel, sin retoques.
En concreto está dedicado al poema de Annabel Lee, de Edgar Allan Poe. Si hay alguien que todavía no lo conoce se lo recomiendo. Se puede encontrar en numerosas páginas, por ejemplo esta.
 
 Espero que pronto pueda subir la versión entintada y coloreada.


domingo, 25 de marzo de 2012

La mayor de las locuras





Creo que alguna vez he dicho que sólo escribo poesía cuando me siento hundida. Imagino que ese será el motivo por el que toda la que escribo sea triste... Y puedo asegurar que estos últimos días no han destacado por ser los más llevaderos de mi vida. Desde luego no pretendo hacer el soneto del que me sienta más orgullosa -no sé por qué siempre acabo con los sonetos-. pero este es el resultado y no hay más. Espero que le guste a cualquier persona que por casualidad lo lea.


Amor, te dibujaron a medida
con sus palabras y bellos colores,
ocultando el dolor y los temores;
por encima del bien y de la vida.

Serías como una vela encendida,
el más dulce de todos los licores,
las rosas embriagadas con olores,
sonidos de pasiones desmedida.

Amantes que se pierden en tu tacto
se olvidan de peligros y tristeza
y juegan a soñar con que es eterno.

Y llega el tiempo reclamando su acto
dejando el desamparo y la pobreza,
y del amor sólo queda el infierno.



sábado, 24 de marzo de 2012

El Trino del Diablo


Siguiendo la estela de la última entrada he decidido que la música también merece su sitio y que no pasará nada si vuelvo a intentar sacar una canción de mi cabeza compartiéndola con más gente. Y como esta canción lleva en modo repetición aleatoria casi una semana empezaba a demandar un hueco.
A diferencia de otras canciones que he puesto otras veces esta se trata de una pieza clásica; en concreto un solo para violín.
Pero si hay algo curioso en esta canción, más allá si te gusta o no, es su historia: Todo empieza con un sueño.

Y dejemos que sea su protagonista y autor, Giuseppe Tartini, el que nos lo cuente con sus propias palabras lo que ocurrió.

“Una noche, en 1713, soñé que había hecho un pacto con el Diablo y estaba a mis órdenes. Todo me salía maravillosamente bien; todos mis deseos eran anticipados y satisfechos con creces por mi nuevo sirviente. Ocurrió que, en un momento dado, le di mi violín y lo desafié a que tocara para mí alguna pieza romántica. Mi asombro fue enorme cuando lo escuché tocar, con gran bravura e inteligencia, una sonata tan singular y romántica como nunca antes había oído. Tal fue mi maravilla, éxtasis y deleite que quedé pasmado y una violenta emoción me despertó. Inmediatamente tomé mi violín deseando recordar al menos una parte de lo que recién había escuchado, pero fue en vano. La sonata que compuse entonces es, por lejos, la mejor que jamás he escrito y aún la llamo "La sonata del Diablo", pero resultó tan inferior a lo que había oído en el sueño que me hubiera gustado romper mi violín en pedazos y abandonar la música para siempre....”








Particualrmente he soñado alguna que otra vez con el diablo. Tal vez mi gran error haya sido no pedirle que tocase para mí. Si algún día decide volver a aparecerse no olvidaré hacerlo.

domingo, 18 de marzo de 2012

But surely heaven waits for you




Últimamente todas mis entradas han estado dedicadas en mayor o menor medida a la literatura, y como a mí me gusta diversificar he decidido que esta vez me iba a decantar por una canción. Y no por una canción cualquiera, sino por una de esas canciones con mayúsculas: Carry on my wayward son


Reconozco que no sé mucho sobre el grupo, Kansas, y estoy segura de que hay muchas más canciones que podría y debería recomendar. Pero cada vez que la escucho recuerdo una de mis series favoritas; y cada vez que tengo ganas de llorar -últimamente eso es algo que me pasa mucho-. escucho ese don't you cry y me siento un poquito mejor. Supongo que es por eso por lo que me gusta tanto esta canción en particular. Así que si necesitas una canción para animarte aquí te dejo la mía




martes, 13 de marzo de 2012

Errar es humano. Culpar de eso a alguien es aun más humano




Imagino que tendré que explicar de dónde sale esta entrada que bien podría llamarse "tirando de hemeroteca". Si tengo que ser sincera admitiré que he tenido que hacer memoria para recordar cuándo y por qué la escribí, y que la he encontrado sólo porque estoy de caza de brujas tras un formateo. Y la respuesta de todas mis preguntas estaba en un reto de vete a saber dónde en el que había que escribir un fanfic de Naruto que encadenara un one shot tras otro y en el que se escogían 20 de un total de 40 Leyes de Murphy escogidas para el reto.
Hace mucho que no veo Naruto (meses y meses) y aunque me encanta leer ff tengo que reconocer que no son lo mío. No tenía intención de participar en el reto, pero me pareció curioso y escribí algún capítulo suelto. Y al parecer este fue el resultado (había unos cuantos más, pero este es el que más me gustó). Os dejo con la pequeña historia.




Errar es humano. Culpar de eso a alguien es aun más humano. 

Cogió con brusquedad los restos de su ropa y lo levantó con violencia, juntando sus caras y sus alientos. Lo había buscado hasta la saciedad para mantenerlo a salvo y ahora tenía que aguantarse las ganas de matarlo con sus propias manos. No importaba su mirada derrotada y humillada, ni siquiera le preocupaba la sangre que escurría copiosamente de su boca y de otras partes de su cuerpo. Sasuke era el gran culpable de todo el desastre que había sufrido Konoha y de todas las muertes que habían surgido de esa guerra estúpida. Era su gran error haberse aliado con el enemigo y ahora debía pagarlo.

- ¿Lo ha merecido?- gritó indignado y furioso- ¿La muerte de tanta gente ha merecido la muerte de tu hermano? ¿Eran sus vidas menos importantes que tu venganza?

No pudiendo contener más su rabia estampó un fuerte golpe contra la ya maltratada cara de su antiguo amigo. Sasuke cayó de bruces al suelo, esperó unos segundos e hizo un inútil intento por levantarse. No soportaba mirar los ojos acusadores de Naruto.

- Fue su culpa- murmuró escupiendo sangre- Ellos obligaron a Itachi a matar al clan, si no lo hubieran hecho, si él no los hubiera matado…

- Eres un ser inhumano

Sasuke, avergonzado, bajó la cabeza. Lo que Naruto no sabía es que en ese preciso momento su compañero era más humano que nunca.

sábado, 10 de marzo de 2012

Fantasma de la noche





Hace ya varios meses que escribí este soneto y no sé el motivo por el que he decidido que ha llegado el momento de compartirlo con más gente. Me encanta la poesía, pero me cuesta horrores ser capaz de escribir algo un poco decente y sólo soy capaz de conseguirlo cuando estoy tan destrozada que me gustaría desaparecer. Espero que para las próximas que escriba no haga falta que llegue a tales extremos, aunque en estos momentos de mi vida creo que puedo esperar de todo.


Tú serás el fantasma de mis noches
que llena con su esencia mi agonía.
En sueños, tú, mi única fantasía,
reinarás con mi amor y tus derroches.

Son del alba tristezas y reproches
pues fuiste sueño, mentiras... ironía,
burla dulce de mi melancolía.
Mi alma y mi corazón son tus fantoches.

Mas serás de mis días el consuelo
de la vida de un pobre enamorado
cegado por tu luz y tu belleza.

Y llegará la noche con su velo
trayendo tu fantasma apasionado,
olvidado en un alba de tristeza.

lunes, 5 de marzo de 2012

Existencia


Soy un suspiro que ha perdido sus alas en el mar y que se mueve sin rumbo fijo impulsado por el viento. Soy esa noche sin luna, sin luces en su camino y que sólo quieres que termine para iniciar un nuevo día. Soy ese recuerdo que evoca una leve sonrisa de cariño y después se resigna y da paso al desespero.
Soy muchas cosas y no soy ninguna.
Soy todo lo que un día soñé y no he conseguido. Soy lo que un día me dijiste y ahora está grabado a fuego, tan dentro que puedo sentir su calor abrasándome.
Soy...
¿Qué soy?