viernes, 25 de noviembre de 2011

No te preocupes: no eres el único

No puedo más que disculparme por lo abandonadísimo que he tenido el blog desde hace un par de meses, coincidiendo extrañamente con la vuelta de las clases y el descenso en picado que ha sufrido mi tiempo libre. Me gustaría decir que mi vuelta se debe a que he recuperado dicho tiempo, pero sería mentirme a mí misma. Supongo que es propio del ser humano el robarle un ratito a lo que debes hacer para dárselo en contrapartida a lo que quieres hacer, asuntos que no tienen la dicha de encontrarse con frecuencia.

Una vez terminadas mis disculpas pasaré a lo que inicialmente iba a ser la entrada del blog. El haber escogido un título que no aclara demasiado de qué voy a hablar alude más a la persona a la que está dedicada la entrada -como ya prometí hacerlo hace varias semanas- y sus curiosas aficiones. Porque todos, lo queramos admitir o no, tenemos aficiones que pueden resultar extrañas para otros o incluso para nosotros mismos si es que somos capaces de admitirlo. La curiosa afición de mi amigo Enrique (http://twisensblog.blogspot.com/) es coleccionar videojuegos en sus flamantes -y con estratosféricos precios- ediciones para coleccionistas. 

Como no puede ser de otra manera, y como ya en el título confieso que no es el único, tendré que hablar de alguna de mis extrañas aficiones. Por suerte para mi bolsillo no supone una merma tan sustancial como la que tiene él. 
Mi gran afición, que también tiene que ver con la colección, es guardar avatares que encuentro por casualidad por internet y que me han gustado lo suficiente. Foros, LJ, algunas redes sociales.... cualquier página que permita introducir un avatar es un posible objetivo. Por si alguien no sabe lo que es un avatar aquí dejo algunos de ejemplo:





Siento que su distribución sea un tanto penosa, pero acabo de descubrir que soy un poco inútil con el tema.

Y esta es mi gran y extraña afición. Me gusta verlos de vez en cuando en esos días aburridos y que no tienes nada que hacer, imprimir los que más me gustan y pegarlos en cuadernos y lo mejor, siempre habrá alguno que encaje a la perfección con tu estado de ánimo.
Con el paso de los años he llegado a recopilar casi 1500 de estas pequeñas y curiosas imágenes que a mí siempre me llamaron la atención.
Ahora sólo me queda esperar que eso de que no soy la única con una afición extraña sea verdad y si alguno le apetece que se anime a compartirla.