domingo, 21 de agosto de 2011

En el muelle

De vez en cuando me gusta escribir pequeñas historias sin demasiadas pretensiones, sólo la de desahogarme por medio de la escritura. Por eso casi siempre que escribo es porque estoy triste o preocupada y escribir algo es uno de los poco métodos que me ayuda a tranquilizarme. Lo malo de este método es que esas historias, en cuanto son un poco largas, pasan a deambular por mi cabeza en lugar de ser plasmadas en papel -o en el ordenador en este caso-, esperando a que vuelva a sentirme con ganas de escribir.
Esta es de las pocas historias que terminé. Es de hace varios años y no recuerdo qué me impulsaría a escribirla o  el porqué del tema elegido. Sé que por mi bien no debo intentar ganarme la vida como escritora, pero la he encontrado haciendo limpieza por el ordenador y me ha apetecido compartirla.


Y las cosas no mejoraban.

Había intentado todo lo inimaginable, todo lo que se pudiera intentar. Y las cosas no mejoraban. Caía la noche en el muelle, y ahí estaba; en un instante bebiendo con el primero que la invitara, y al siguiente follando con quien pudiera pagarla. 
Y él no podía pagarla.
Él no podía hacer más que verla vender su cuerpo; por dinero, por necesidad, por placer. Por lo que sea. Y él no podía comprarla. La oía gemir, la oía suplicar. La oía fingir para los demás. Pero no la oía fingir para él. Porque no podía pagarla se conformaría con ver desde lejos. Tragándose su orgullo y sus celos. Esperando, siempre esperando.

Vendía. Se vendía. Por dinero; sí, por eso, porque necesitaba el dinero. Manos sucias sobre su cuerpo y alcohol para no recordarlo al día siguiente. Alcohol, mucho alcohol, para no vomitar mientras lo hacía. Y él no la compraba; él no la veía más que como a una sucia puta barata. Una zorra; sólo eso. Y nadie quería a una zorra más que para follar. Por eso él no la quería, porque era una puta. Por eso cada noche, iluminados por las farolas del puerto, le veía mirarla con esa cara de asco cada vez que se iba con alguno. Y las cosas parecían no mejorar.

Porque todos los días eran iguales y cada día era un infierno.

Una noche de lluvia. En el muelle sólo oscuridad y olas, violentas olas que chocaban contra las piedras. Mar enojado en una noche oscura.
Noche de perros y no hay clientes. Sólo están ellos dos. La puta que ama y el amante que no puede comprar su amor. Esta noche no hay clientes y ella necesita el dinero; y necesita su amor. Y él necesita comprarla; y sentir que no la ha comprado.
“Hoy podría hacerte un buen precio”
“Hoy tal vez podría pagarte”
Ahora ya no llueve. Noche un poco más brillante. Hoy las cosas parecen ir mejor.




sábado, 20 de agosto de 2011

Amigos, amigos everywhere

Volvemos nuevamente con los dibujos ¿Qué tienen que ver entonces los amigos? No se trata de un dibujo dedicado a la mistad sino de esos amigos que cuando les dices que de vez en cuando dibujas te preguntan
¿Y uno para mí cuándo?
Confieso que no me gusta demasiado regalar mis dibujos. Sé que no son obras de arte, pero yo les tengo cariño, aunque sólo sea por las horas muertas que me puedo tirar con ellos. Pero casi siempre acabo cediendo y dedicándoles un dibujo si me lo piden... lo malo es que tienen que tener paciencia hasta que tienen su dibujo listo ¡si tengo que regalarles un dibujo al menos tiene que ser uno que signifique algo! o de un tema que pueda gustarles, y eso a mí, que sólo suelo dibujar cuando tengo muchas ganas, es algo que me lleva mucho tiempo.


Este fue el primer dibujo que regalé. No fue algo planeado, simplemente una de mis mejores amigas me pilló mientras estaba a punto de terminarlo y exigió que tenía que ser para ella. Aunque protesté lo único que pude pedir a cambio es que antes me dejase escanearlo (un escaneado rápido y cutre).
Es un dibujo de hace un par de años, de los primeros que coloreé con pinturas. Está basado en una escena que sale en uno de los primeros ending del anime Code Geass. Imagino que no será muy difícil dar con la escena.

lunes, 8 de agosto de 2011

Influencia de la Luna

En la primera entrada dudaba si dedicar enteramente el blog al dibujo y la ilustración o si debía ser un poquito menos formal y abrazar la variedad. Finalmente decidí que dedicarlo sólo al dibujo iba a limitarlo mucho ¡pero eso no significa que haya que dejarlo apartado!
Hoy traigo el primer dibujo al blog. Puede que no sea el mejor que he hecho, y el escaneado deja mucho que desear (al pobre escaner hay que perdonarlo, que ya tiene sus muy muchos años), pero es el último que he hecho y por alguno hay que empezar.
Los materiales utilizados han sido un lápices de distinta dureza (para boceto y detalles) y lápices de colores acuarelables.
No suelo tener demasiada práctica coloreando con pinturas y muchas veces suelo decantarme por el ordenador, pero si quiero coger algo de destreza tendré que darles más uso.



Nunca había dibujado una sirena. Me ha gustado la idea de seguir con personajes fantásticos ¿alguna sugerencia?